Soy Trini, soñadora, creativa, idealista y sobre todo, madre.

Desde muy pequeña he sentido que mi existencia tenía que orientarla a ayudar a los demás. Siempre he sido de ese tipo de personas que empatiza mucho con los demás e intenta ayudarlas. Eso fue lo que principalmente me motivó a estudiar Psicología.

Poco a poco sentí que necesitaba ampliar mis conocimientos en otros ámbitos que considero son fundamentales para el ser humano. De ahí surgió la inquietud por la sexología y las relaciones de pareja, y en cómo gestionar los problemas que puedan ir apareciendo.

Tras esto, nació mi hijo, y él fue mi mayor motivación para especializarme en Psicología infantil. Aún así, sentía que necesitaba ver las cosas desde otra perspectiva e indagar en un tipo de educación que respetara su ritmo. Fue entonces cuando decidí adentrarme en el fascinante mundo de la crianza respetuosa.

Mi sed de conocimiento no cesa y estoy en constante formación para poder dar un asesoramiento completo y de calidad.